5 consejos para no tener miedo a los dentistas

Para muchos, visitar al dentista es estresante. Y los especialistas de nuestra clínica a menudo han escuchado la explicación: «No iré a tratar mis dientes, le tengo miedo al dentista». Escuchamos esto con especial frecuencia de aquellos que en algún momento tuvieron que someterse a un tratamiento sin anestesia y de aquellos que tuvieron una experiencia desagradable al comunicarse con un médico.

Este miedo lleva al hecho de que una persona intenta retrasar la visita al dentista hasta el final, incluso en presencia de dolor de muelas agudo . Y en la silla, puede experimentar taquicardia, malestar, mareos e incluso pérdida del conocimiento. Todos estos son signos de dentofobia.

Pero, afortunadamente, la odontología moderna ha avanzado mucho y todas las manipulaciones en el sillón del médico se pueden realizar sin dolor . Pero para deshacerse del miedo a visitar, primero que nada, debe comprender a qué le tiene miedo.

De hecho, en la mayoría de los casos no se trata de un médico ni de instrumentos dentales, sino del dolor. Y su aparición se puede prevenir fácilmente. Sigue estos consejos de Dentista Urbina Salamanca:

¿Cómo no tenerle miedo al dentista?

Conocemos la respuesta a esta pregunta. ¡Adiós miedo! El dentista no es un enemigo, sino un amigo que ayudará a solucionar un problema existente . Y esto es lo primero que es importante recordar y repetirse.

A continuación, hemos recopilado algunos consejos más útiles para ayudarlo a deshacerse del miedo a visitar a un médico:

  1. Busque un contacto con un médico. Explica tu problema y busca un especialista que te escuche sin prisas, te cuente las posibles soluciones al problema, la anestesia y el proceso de rehabilitación. Establecer una relación de confianza con su dentista es un paso importante para detener su ansiedad.
  2. Elija una clínica con un ambiente agradable. Los entornos aterradores definitivamente no conducen a la paz interior. En nuestra clínica, quedará gratamente sorprendido por el aroma del café recién hecho, será recibido por un personal educado y agradable, y un ambiente acogedor le dará una actitud positiva.
  3. Tómate tu tiempo. No debe planificar varios procedimientos para una visita. Primero, regístrese para una consulta para evaluar la magnitud del problema y el trabajo necesario. Asegúrese de que nadie lo obligue a someterse a un tratamiento. Y después de una experiencia de consulta exitosa, arregle todo con una cita para la próxima cita.
  4. Descubra en detalle los métodos modernos de alivio del dolor. Estas pueden ser aplicaciones con analgésicos, inyecciones, sedación e incluso anestesia general . En cualquier caso, puede trabajar con su dentista para encontrar el ajuste perfecto.
  5. Acuerde una señal de pare. Esta sencilla técnica puede ayudarlo a decirle a su médico cuándo tomar un breve descanso. Esto le dará la confianza de que puede influir en la situación.

El miedo al dentista es un mecanismo reflejo condicionado. Y si no tiene «recarga», entonces se debilita y eventualmente deja de existir. Por lo tanto, es muy posible deshacerse de él.

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